Posteado por: josejuanmorcillo | diciembre 26, 2018

Amor de celofán

Qué poco dura la alegría en la casa del pobre. Eso decía mi abuela que se decía en el pueblo, y con quien hables te dirá que eso se dice en todas partes. Cuando la pobreza entra por la puerta de tu casa, el amor salta por la ventana. La pobreza y la enfermedad. Cuando a la escasez y a la enfermedad les abres la puerta de tu casa, el amor hace la maleta y se marcha con lo puesto y con lo poco que ha metido en el equipaje. ¿La causa? Nos soportamos cada vez menos; este yihadismo megahedonista al que quieren convertirnos los de arriba desea convencernos de que debemos cuidarnos a nosotros mismos y a nadie más. Estamos cada vez más solos aunque vivamos en sociedad. Este aislamiento nos hace menos humanos; si se trata a una persona como una cosa, no esperes que luego te traten mejor. El familiar enfermo, el amigo sin recursos, el inmigrante que huye de la miseria son esas molestias de las que nos queremos deshacer cuanto antes, como charcos en los que se han metido nuestros zapatos y que limpiamos con rapidez al llegar a nuestra casa. «Joder, mira que tocarme a mí».

Sin trabajo ni dinero para alimentar decentemente a tus hijos, y si los problemas de salud te aplastan como un muro derribado, no hay fuerzas que puedan sobrellevar tanta penuria. La desesperación abre sendas que conducen al desmoronamiento moral y a la tragedia. No deseo en estas fechas oraciones ni bendiciones, ni misas de gallos ni vigilias. Ojalá ―y este sí que es mi deseo― que los máximos responsables del funcionamiento de nuestra sociedad muestren una categoría humana y ética a la altura de sus cargos, y que consigamos entre todos revertir este estado de decrepitud moral que nos arrastra a una globalización de la indiferencia y venzamos la desigualdad social. El hombre es la única salvación del hombre; la «simpatía», que es ponerse en el lugar del otro, es el salvavidas de la humanidad. Qué poco dura la alegría en la casa del pobre, decía mi abuela que se decía en el pueblo, pero que es algo que se dice en todas partes. Cuidemos la salud y que no falte el trabajo porque de ellos, viendo esta sociedad, nace el amor de celofán.


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