Posteado por: josejuanmorcillo | noviembre 7, 2018

Gugleo y guasapeo

Hace años que no feisbuqueo, y no lo hago desde que vi un documental televisivo en el que un padre, preocupado por el empeño de su hijo menor de darse de alta en esta plataforma, decidió investigar por su cuenta la seguridad y la privacidad que ofrecía la compañía. Y para esta investigación, el buen señor se creó una cuenta con una identidad y unos datos falsos, en los que se presentaba ante el mundo como un joven guapo, emprendedor, deportista y poseedor de varios títulos universitarios que tenía colgados en un piso localizado en uno de los barrios más pijos de la ciudad. El primer día llegó a acumular unos seiscientos seguidores ―casi todos chicas― que querían ser amigos digitales y algo más. ¿Cómo vas a querer ser amigo de alguien que solo conoces por unas imágenes y por unos datos falsos?, se angustiaba el padre. Así que tomó la decisión de hablar con un técnico informático, con hechuras de pirata, y le preguntó si podría extraer su verdadera identidad y sus datos privados desde su cuenta falsa. Al cabo de media hora, le entregó seis folios escritos por las dos caras en los que venían impresos los nombres de toda la familia; el número de sus tarjetas bancarias, de sus cuentas y de sus planes de pensiones; antecedentes delictivos; pertenencia a asociaciones políticas o sindicales; restaurantes más visitados e incluso el nombre de su perro.

No feisbuqueo pero sí gugleo. Y digo «gugleo» y no «busco información en Google» por la misma razón que digo «desayunar» y no «tomar el desayuno», que ambas opciones son válidas, pero los alargamientos innecesarios nunca han sido plato de mi gusto. Hay políticos que «proceden al acto de inauguración», y los hay, más austeros, que simplemente «inauguran». Pues, como les decía, gugleo todos los días en busca de información, tuiteo mis columnas y consideraciones lingüísticas y guasapeo con mis compañeros de trabajo y con mis amigos. Y me gustan estos neologismos, estos epónimos por los que algunos se mesan las barbas y por los que otros celebramos que nuestra lengua se enriquece de términos habituales y necesarios.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: