Posteado por: josejuanmorcillo | mayo 2, 2018

“Yo, también”

Alejado del caótico ruido de sables, de másteres y de correas, y con el televisor en posición de letargo, he vuelto estos días de descanso a gozar de los largos paseos junto al mar, a escuchar música y a reencontrarme con antiguos contertulios, como Baroja y Azorín. Al caer el sol, releí desde mi terraza un texto del de Monóvar que reproduzco: «Tiene alma cuanto nos rodea, cuanto vive a nuestro lado […]. Tienen alma las cosas, y los grandes artistas suelen verla y trasladarla a sus versos o a su prosa». Azorín enlazaba con los principales poetas del Simbolismo francés cuando Verlaine o Baudelaire, desde sus versos, invitaban a los lectores a descubrir el panteísmo que está vivo en cuanto nos rodea y que solo puede verse con los discretos y silenciosos ojos del alma.

Cuando Azorín escribió estas palabras y las publicó en 1898 en el diario El Progreso, no le pasó por su imaginación la trascendencia cultural que el cine desempeñaría veinte años más tarde en la sociedad europea. No solo un novelista, o un poeta, o un pintor o un músico sublimes son capaces de plasmar el alma de lo que nos rodea; un director de cine, también. Y esto es lo que consiguió el albaceteño Antonio Naharro con su largometraje Yo, también, película en la que juntó a Pablo Pineda y Lola Dueñas (galardonada ese año con el Goya a la mejor interpretación femenina protagonista) para contarnos la historia de Daniel (Pablo Pineda), primer europeo con síndrome de Down que obtiene un título universitario, que entra a trabajar en unas oficinas de la Administración y donde conoce a Laura (Lola Dueñas), de la que se enamora. A lo largo de los minutos, Laura va desprendiéndose de la dura y alienante corteza de los convencionalismos sociales, y la fina tela de sus ojos se vuelve transparente y con ellos redescubre a Daniel. Muy cervantina (conversión del personaje, lo excelente es invisible para muchos, la vida es una lucha contra gigantes y debemos levantarnos siempre para subir sobre nuestro Rocinante…), recomiendo que se vea antes del último éxito en pantalla, Campeones, dirigida por Javier Fesser. Cine de alma para una sociedad necesitada de alma.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: