Posteado por: josejuanmorcillo | diciembre 23, 2011

Gambetear (23-12-11)

Confesó el prestigioso filósofo español Francisco Javier Sádaba en una entrevista concedida a la televisión que el fútbol era una de sus pasiones más sinceras y afirmó con rotundidad que fue él quien acuñó la reflexión de que jugar al fútbol es pensar con los pies. Hacía tiempo que yo no oía unas palabras tan acertadas, elogiosas y tan reivindicativas de un deporte que, en opinión de sus detractores, es un reflejo del bajo nivel intelectual y formativo de muchos españoles que se sientan frente al televisor con un cerveza en la mano, alienados en ese mundo lúdico-deportivo que se dirime sobre un tapete verde, ensimismados mirando cómo veintidós hombres ricos y en calzones deportivos corren detrás de un balón, arrebatados, en fin, por una decepción o una alegría desmesuradas según si ha vencido o perdido su equipo.

Jugar al fútbol es pensar con los pies, es materializar una estrategia que se adapta constantemente a cada acción del contrario —como si se tratara de una partida de ajedrez—, y jugar bien, triangulando, pasando con exactitud el balón al compañero, golpeando con corrección y precisión al balón con el pie o con la cabeza, ver al portero suspenderse en el aire o lanzándose felinamente al suelo para atrapar el esférico, esto es crear belleza, una belleza en movimiento, en directo, grabada en la retina y paladeada durante años recordando aquel partido perfecto, aquella jugada única e irrepetible, aquella parada imposible con la yema de los dedos, aquel gol que valió un campeonato, una belleza inmortalizada en unas imágenes que podemos ver repetidas y recordarlas cuantas veces queramos.

El futbolero serio y entendido va más allá de unos colores y de unas cervezas; crece y se enriquece admirando la belleza que puede nacer, en un momento dado, de las botas de un futbolista o de la estrategia de un entrenador. Y muchos de estos futboleros serios los encontramos en los medios de comunicación, con sus comentarios y con la interpretación que le dan a un partido, pero también con unos términos, muchas veces creados en la fragua de su teclado o del papel, tan originales y tan hábiles que reflejan su admiración y cariño por este deporte. Leo en una crónica deportiva que «Iniesta gambeteó a su contrario y pasó a Xavi». Nos recuerda el DRAE que una gambeta es un movimiento hecho con las piernas “jugándolas y cruzándolas con aire”, como lo que hacen los caballos con sus corvetas, y que esa es la razón de que en algunos países hispanoamericanos se llamen gambetas a los regates futbolísticos. Magnífico término. Como el de ariete para un delantero (DRAE, `viga larga y muy pesada, uno de cuyos extremos estaba reforzado con una pieza de hierro o bronce, labrada, por lo común, en forma de cabeza de carnero´), o el del verbo percutir con la carga semántica de hacer hueco a través de los jugadores contrarios («El centrocampista intenta percutir por el centro»).

El fútbol es, sin duda, una gambeta de las piernas y del pensamiento, reflejada inequívocamente en el idioma.

Anuncios

Responses

  1. En italiano “gambe” significa piernas.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: